Hoy voy a contar la historia de la ratita presumida. Esta historia me la contaba mi tia cuando era pequeña, y bueno, no tan pequeña :P. Recuerdo la historia como si me la hubiera contado ayer.

"tralará larito barro mi casita, tralará larito barro mi casita..."
Un día, se encontró una moneda en el suelo, se agachó y al cogerla dijo: "¿Qué me compraré?, ¿Qué me compraré?...
...¡me compraré caramelos! No, no, no. Si me compro caramelos se me ensuciarán los dientes!
...¡me compraré un lacito para mi colita!"
La ratita fue a la tienda y compró un lazo rojo. Cuando llegó a su casa, se puso el lacito en la punta de la colita y se sentó en la puerta de su casa.
No pasó mucho tiempo cuando pasó por allí un perro que al ver a la ratita con su lacito dijo: " Ratita, ratita, pero que bonita estás... ¿te quieres casar conmigo?"
"¿Y por la noche qué harás?" - dijo la ratita.
"¡Guau, guau!" le contestó el perro.
"No, no, que me asustarás!!"
El perro se marchó ladrando de rabia.
No se había perdido de vista al perro cuando apareció un gallo muy emplumado que al ver a la ratita con su lacito dijo: " Ratita, ratita, pero que bonita estás... ¿te quieres casar conmigo?"
"¿Y por la noche qué harás?" - dijo la ratita.
"¡Quiquiriqui....!" le contestó el gallo.
"No, no, que me asustarás!!"
El gallo se marchó a buscar a una gallina.
Al poco tiempo pasó por allí un gato, que al ver a la ratita con su lacito dijo: " Ratita, ratita, pero que bonita estás... ¿te quieres casar conmigo?"
"¿Y por la noche qué harás?" - dijo la ratita.
"¡Miau, miau!" le contestó el gato.
"No, no, que me asustarás!!"
El perro se alejó maullando.
Besitos!