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jueves, 16 de diciembre de 2010

Mejor sola que mal acompañada

No puedo más, esta situación me supera. ¿Plantar cara, mostrar y afrontar los sentimientos u ocultarlos?
Quiero decir tantas cosas y no sé por donde empezar. Se supone que por el principio, pero ¿Quién sabe dónde está el principio de todo?
La mayor parte de la gente me dice que he cambiado, que ya no soy la de antes. Aquella que su única preocupación era el levantarse con una sonrisa todas las mañanas y si se le interponía alguna dificultad, por grande que fuera la lograba vencer con la mejor de sus sonrisas. No, dicen que ya no soy aquella que siempre había entregado todo lo que tenía a cambio de nada, ni la que conseguía que un problema, por muy grande que se quisiese ver, lo transformaba en algo con tan poca importancia que ni merecía la pena pensarlo. Claro que no, no soy la misma porque no me dejan serlo. Me han demostrado que a veces, no merece la pena luchar por aquello que se quiere, o que no debo de ser tan "yo" como era. ¿Por qué confiar en una persona si no confían en mi? ¿Por qué hacer demostrar al mundo que nadie me da asco si soy yo la primera que me lo doy? ¿Por qué dar tanto a cambio de no recibir nada?,... son infinitas las preguntas que se me pueden llegar a ocurrir en tan sólo un momento, pero la más importante de ella ¿En verdad merece la pena?
Yo creo que no, no merece la pena luchar por todo eso si a cambio solo recibes desprecios, malos gestos o contestaciones, decepciones y humillaciones. Solo se preocupan por hacerme saber que he cambiado, que ya no soy la que era. Mi respuesta es sí, he cambiado y no, no soy la de antes ni quiero serlo. Se acabó el ser de buena tonta, el fingir ante la gente que no pasa nada, el entregar sin recibir. Si alguien quiere algo que luche por ello y en el momento en que se lo merezca lo conseguirá, mientras tanto no me quedará otra que ser así. Porque luego a la hora de la verdad, nadie sabe nada.
¿Por qué estar conmigo en los mejores momentos y en los malos hacer como si no existiese? La respuesta es sencilla, INTERÉS, INTERÉS y más INTERÉS. Es lo único que os preocupa ahora. Lo he dicho muchas veces, pero creo que todavía me quedan muchas más por decirlo, todos quieren tener amigos. Pocos lo son. Creo que esto es así, ni más ni menos, la realidad. A veces las verdades duelen, ¡y tanto! Pero mejor sola que mal acompañada.

martes, 30 de noviembre de 2010

Ya no quiere ser mayor

Le gustaba jugar a ser mayor, pintarse los labios y subirse a los zapatos más altos para llegar a tocar la Luna con los dedos. Contaba los días que faltaban para soplar las velas de su tarta de cumpleaños y pedir un deseo con los ojos cerrados, una muñeca nueva, un vestido de princesa... Besaba ranas de peluche y soñaba despierta con que su príncipe azul apareciese por la puerta montando un espléndido corcel blanco.
Le gustaba jugar a ser mamá, enfermera, profesora... y cuando se acostaba sus pies se movían como queriendo bailar al son de un vals.
Y llegó el día en el que sus juegos de ser mamá o enfermera cobraron realismo, tenía responsabilidades y carecía de tiempo que dedicarle a sus muñecas. Los zapatos altos sólo le daban dolor de pies y la Luna ya le parecía inalcanzable.
No quería cumplir años, ni soplar velas... los párpados le pesaban tanto que dejó de maquillárselos y el carmín se le corría sin que nadie besase sus labios.
No había nadie que dibujase un corazón en su espalda mientras dormía y no se despertaba con una sonrisa en la cara… observaba su arrugada piel a trasluz mientras se balanceaba en su mecedora. Ya no quiere ser mayor.

domingo, 28 de noviembre de 2010

21 rosas

Un tímido Sol invernal se colaba por las cortinas iluminando con su fulgor el interior de una habitación renacentista y descubriendo el contorno del delicado cuerpo de la pequeña Sofía. Entre las sábanas de seda se dibujaba un rostro de sonrosadas mejillas y angelicales facciones cuyos rojizos cabellos reposaban sobre una almohada de encaje cubriéndola como si de un manto se tratase.
El frío viento de Diciembre azotó violentamente la ventana, despertándola bruscamente. Mientras sus cálidos ojos negros se acostumbraban a la claridad de la mañana, Sofía se desperezóy llamó a Clara para que la ataviase.
Los escalones de madera crujían con cada paso de la pequeña, que bajaba al comedor a desayunar con su padre, el Coronel Jiménez Caro, que la esperaba leyendo una importante carta de su superior, éste al percatarse de la presencia de su hija levantó la vista del papel y le dio los buenos días con una sonrisa no sin antes darle un sorbo al café.
La niña, mientras se llevaba a la boca un bollo de aspecto apetecible, se detuvo a mirar por los grandes ventanales del comedor, viendo cómo unos coches se abrían paso por las verjas de aluminio, llegando a los blancos jardines de la majestuosa casa. Uno de los conductores, un señor de aspecto rudo y serio se bajó del automóvil y tocó a la puerta, al parecer tenía un mensaje que parecía urgente. El Coronel se levantó de la mesa disculpándose ante su hija y sus sirvientas y salió fuera a recibir a sus invitados, mientras la niña, al terminar de desayunar salió al jardín acompañada de Clara, ya que la noche anterior habían acordado recoger las rosas rojas que inexplicablemente brotaban entre la nieve cada invierno.
Mientras las dos muchachas deambulaban por el jardín nevado, unos disparos interrumpieron el silbido del aire por las ramas y el murmuro de los pequeños ruiseñores que huyeron despavoridos de sus nidos. En ese momento Clara miró desconcertada a Sofía, cuyo rostro reflejaba pánico, e intentó tranquilizarla diciéndole que su padre estaba cazando al otro lado de la casa junto a esos señores. A la despierta Sofía no la convenció esa explicación y decidió averiguar lo que se estaba cociendo en el jardín trasero, así pues aprovechó unos segundos en los que Clara se dio la vuelta para seguir con su tarea y salió corriendo en dirección al origen de los estremecedores disparos.
Entonces todo pasó rápido. Sofía alcanzó a escuchar un “¡Alto el fuego!” del Coronel pero era demasiado tarde, pues el impacto de una bala había alcanzado el pecho de la pequeña, empujándola al foso que habían cavado los soldados horas antes. Los hombres soltaron las armas y se dirigieron al enorme agujero donde descansaba el cuerpo sin vida de una niña de apenas 8 años, sobre otros 20 hombres, quizá tan inocentes como ella. Las rosas que llevaba en la falda, desparramadas sobre la nieve se habían llevado entre sus pétalos la vida de la hija del Coronel, que se derrumbaba al ver cómo la sangre de su querida hija se deslizaba entre las toscas piedras del muro que había detrás del foso, mezclándose con la de los demás hombres.

Esa misma noche, el Coronel, muy entristecido se dirigió sin cenar a su habitación, después de hablar con el párroco para enterrarla a la mañana siguiente en el cementerio de la ciudad. No iba a permitir que a su hija se la sepultase junto a los demás hombres, en un foso, como si fuese un animal.
Las sirvientas le prepararon un baño, un pijama y una cama donde dormir, aunque coger el sueño le iba a ser difícil, pues aún escuchaba las risas de su encantadora hija cuando jugaba con Clara, ésta, aún no se podía creer la situación y se fue esa misma noche de la casa, por lo que en aquella casa quedaban un padre desconsolado, unas ocupadas sirvientas y el cuerpo sin vida de una niña inocente.
El Coronel se cubrió con las mantas hasta el cuello, cerró sus hinchados ojos y trató de no pensar en que no la volvería a ver, ni conseguiría sentirla de nuevo, ni escucharía el encantador sonido de su voz, de su risa, de su llanto…

Una vez más el Sol dejó verse entre las colinas, alumbrando un nuevo día. La nieve se había derretido un poco dejando adivinar el verdor del jardín y el foso ya había sido tapado por los soldados para que el olor a putrefacción no inundase aquel maravilloso paraje.
El Coronel entreabrió los ojos y ahí estaba. Sobre la mesita de noche, la carta que había estado leyendo esa misma mañana y encima de ella una delicada rosa roja.

domingo, 18 de julio de 2010

GRACIAS


Aquellas maravillosas cosas que solo te pasan una vez en la vida, y que no puedes dejarlas escapar, yo he tenido la suerte de que me ha pasado cuatro veces ^^, cada una de ellas es una de mis guías. Las que me ayudan, me apoyan, siempre están ahí, sea malo como bueno. Esta maravillosa sensación que siento cuando estoy con vosotras es única, se mezcla felicidad, risas, paranoillas, peleas… pero pienso que cada obstáculo que nos planta esta vida tan perra, sólo nos hace más fuerte <<>>. Día a día me doy cuenta de que tengo a mi lado a mis tesoros, y que sin ellas, todo esto sería mucho más difícil de lo que ya es a veces. Por eso quiero deciros, que basta ya de pelearnos por gilipolleces, que si la vida son dos días, no vamos a perder 1 y medio discutiendo. Debo daros las gracias por ayudarme en todo momento.

GRACIAS! ;)

miércoles, 9 de junio de 2010

Sigue sin marcar


Miro el reloj y no veo horas, ni minutos, ni segundos...No veo el discurrir lento y seguro del tiempo, no veo el rastro del espacio esparciendo su diabólica semilla por doquier...

En mi reloj no hay manecillas ávidas de devorar la cuarta dimensión. No. No existen segundos marcados por el segundero, sino instantes marcados por el recuerdo; no exiten minutos marcados por el minutero, sino sensaciones marcadas por el instinto; no existen horas, sino sentimientos marcados por la razón; no pasan los días, semanas, meses y años; sino pasan sonrisas, risas, miradas y dulces besos. No marcan una vida, sino un amor que siempre dura y que marcó, marca y marcará mi sino...

Gracias Reloj, sigue sin marcar las horas. Gracias Chronos hijo de Gea por adornar mis solaces recuerdos...

Besos.

lunes, 7 de junio de 2010

Resulta que

Resulta que pasan los días que son muchas las noches frías que he estado sin tí, para volver a empezar a sentir de nuevo, algo en mi corazón que me provoque la mínima emoción. Resulta que ahora no tengo motivación para empezar de nuevo, ya todo está muerto y enterrado y ya lo he dado por finalizado y he tomado mi decisión. Resulta que cuando uno lo ve claro no da lugar al amparo, continúa caminando aunque a su paso se va derrumbando ese… que un día fue algo más que su amado. Resulta que ya no siento ni pena que para mí eres una persona ajena que me vacía, mas que me llena. ¿Sabes? como tu, los hay por docenas.

Besos.

sábado, 5 de junio de 2010

Esta angustia

No sabes cuanto me duele verte así. No soporto verte tan desanimado, tan triste y tan cortante conmigo. ¿Es por mi, o de verdad es por los demás? Con ellos no te noto tan distante...
En cualquier caso, todo lo que puedan hacerte me duele. Lo que puedas sentir, también lo siento yo. Todas esas puñaladas de las que me hablas, siento que me las clavan a mi. Me gustaría estar contigo para abrazarte y convencerte de que todo va a mejorar, pero no,... Una vez más la distancia se interpone entre nosotros y nos hace separarnos más, cada vez más. Intento creer que yaestoy acostumbrada a ello, pero ahora me duele más que antes. ¿Por qué? No lo sé, quizás te quiera más. Y no lo descarto.
Ante esto, sólo puedo llorar. Llorar para intentar desahogarme, aunque después de ello siga sintiendo la misma angustia que me come por dentro, por sentirme una inútil que no puede hacerte feliz, ni tan siquiera consolarte...

jueves, 3 de junio de 2010

Sueños

Me abrazas. Te abrazo. Te quedas dormido... y puedo notar tu respiración junto a mi oído, puedo sentir tus brazos rodeándome, puedo contar las veces que tu corazón late en mi espalda... entonces recuerdo todo lo que pasó, pienso en lo que pasa ahora y juego a imaginar lo que pasará mañana... te mueves un poco y coges mi mano, acariciándola hasta que vuelves a dormirte. Vuelvo a pensar... de verdad me das fuerza, alegría, alivio. De verdad empiezo a acostumbrarme a los choques continuos sin escarmiento. De verdad estoy intentando cambiar e ignorar a todo el que nos envidie tanto. Por fin me duermo contigo, junto a ti... y en nuestros sueños coincidimos.


Besos.

martes, 1 de junio de 2010

Día nublado

Hoy fue un día de esos que hubiera sido mejor quedarse en la cama. Amanecí otra vez contigo, pero en mis sueños no erás tú el que salía. No quería creerlo, estabas ahí mirando como dormía y yo... yo estaba pensando en otro principe que ya salió de mi vida. Por fin hicimos eso tan secreto, tan prohibido, eso que deseaba que pasara, ya pasó. No fue como quería, no fue como soñaba, simplemente cuando giré, ya había desaparecido. Abracé fuertemente mi almohada y lloré recordando momentos que, al parecer, no estaban en el olvido. Porque te quise y te querré siempre. Nada de lo pasado volverá ya, porque lo decidí así, porque no quero volver atrás, porque es lo mejor que nos pudo pasar. Dejar el tiempo volar, dejar que pasen los días entre los dos y no volver a empezar. Y hoy mi día no te ha dejado de recordar, en mi cabeza sólo aparece tu imagen, y sueño con verte cada día. ¿Será que tengo un mal día y por eso estás en mis pensamientos?, ¿algún día te irás de mi mente y me dejarás sola con tu recuerdo?
"Algún día te olvidaré de mis sentimientos, y sólo recordaré los recuerdos que están dentro de mi..."
Y como recuerdos que son y que son contigo, no los olvidaré jamás, siempre estarás en mis recuerdos y cuando vea aparecer la luna, recordaré como la mirábamos juntos, y si un día no hay nada que ilumine mis noches, entonces te echaré de menos. Cuando pase por las calles respirando aire fresco, recordaré tu aliento por las mañanas susurrandome que me quieres. Si un día te hago falta, me tendrás ahí, por siempre. Sólo di mi nombre, estaré contigo, queriéndote siempre.

Besos.

sábado, 27 de febrero de 2010

Quiero

¿Recuerdas aquella orilla? Aquel atardecer en la playa, tú junto a mi, yo junto a ti. Yo temblaba ante tus ojos que empezaban a enamorarme cada vez más, esperando a que me decidiera. Entonces lo hice, me lancé, y tus labios me recibieron con esa ternura tan tuya, con ese abrazo ansioso que me hizo sentir tan bien, después de tantas dudas y decisiones por tomar. Quiero volver a dormirme en tus brazos, fundirme en tus besos, perderme en tus ojos. Quiero que me toquen tus manos, besar yo tu piel. Quisiera tenerte, abrazarte, sentirte. Quiero esa angustia que me carcomía, esperando tu reacción. Quiero tu pecho, tu espalda, tu pelo. Y escuchar de tu boca esas dos palabras tan esperadas: Te Quiero. Y repetírtelo yo a ti. Perderme contigo y que cumplas mis deseos... Despertarnos y saber que no fue sólo un sueño.

jueves, 25 de febrero de 2010

Tú, como el aire de una tarde de verano, ese aire que va y viene, haciéndome dudar de mi estancia. Vienes y vas, caprichoso, apoderándote de mi voluntad y cambiando mi parecer con cada ráfaga de cariño que posas en mis labios.
Al calor acudes, sofocándome, haciéndome creer que te quedarás para siempre. Me llenas de mil caricias y susurros mientras te apoderas de mi mente llenándola de brisas que me parecen dulces, sinceras y hasta permanentes.
Pero cuando me has convencido te vas, trayendo a mí este calor insoportable gracias a la huida de tu brisa, esa brisa que se lleva mi esperanza y mi confianza en ti.
Y cuando creo que te he perdido y procedo a marcharme, harta del calor que me hace dudar, vuelves a aparecer. Entonces tu brisa cariñosa y dulce me devuelven la confianza en ti y las ganas de seguir adelante.
Sabes que soy presa de tu encanto, esclava de tus besos y a la espera del milagro. Aun así no te confíes; te aseguro que algún día me haré fuerte, decidida y rencorosa, y no podrás volver a usar tus armas. Recuérdalo bien, no sabes lo que tienes hasta que lo pierdes.

martes, 23 de febrero de 2010

Adios...


No puedes darme una esperanza y arrancarme al fin las ganas de seguir... ¿No lo entiendes? Ya me cansé de esperarte. Sé que esto es lo que yo elegí, pero cada vez me arrepiento más de ello. Elegí esperarte, aguantar las diferencias, las peleas, la distancia,... Pero esperando también un poco de ayuda por tu parte. Per claro, por aquel entonces tú eras distinto. Ya no eres el que eras, aquel niño sincero, atento y cariñoso que yo elegí, sino un niño despreocupado, orgulloso y seguro de que me trate como me trate, yo volveré a ti como una tonta pidiendo perdón por algo que ni siquiera he hecho intentando arreglar una pelea. Ya estoy cansada. Sí, lo estoy. Sé que lo he dicho muchas veces y al final siempre he cedido a ti, embrujada por tus encantos, pero esta vez siento que todo va a acabar... Todo acabará, antes o después, pues no soporto más tu indiferencia. ¿Recuerdas aquello que te dijo una vez aquella chica? "Tu necesidad de conquistar sumada a su inseguridad pueden jugarte una mala pasada..." Pues nos la ha jugado. Puede que tú ni siquiera hayas tenido esa necesidad pero, ¿cómo puedo yo estar segura de eso? De ninguna manera puedo saber lo que realmente haces o dejas de hacer, y eso me crea una inquietud que ya no puedo soportar más. Supongo que, después de esto, seguirás pensando que no llevo razón, que exagero, que no confío en ti,.. Esto es, simple y únicamente, lo que tú has creado. Yo ya no puedo hacer nada más, salvo quitarme este peso de encima.

"Because I saw the end before we'd begun..."

lunes, 15 de febrero de 2010

Tú otra vez


He vuelto a pensar en ti, aunque no sé si quiero. Creo que no, pero esa canción... ¿Lo has hecho a posta? No he podido evitar relacionarla contigo. Momentos pasados, decisiones tomadas, lamentos ahora... Ya no sirven de nada.
Al terminar me prometí no volver a caer en lo mismo, pero... Ahí estás tú ahora. Tan cariñoso, divertido, ingenuo... No quiero quererte, ni si quiera estoy segura de que lo esté haciendo, pero este tiempo en el que no vas a estar se me hará un siglo, ya verás.
¿Por qué tiene que ser todo tan difícil? No puedo tenerte, ni a tí ni a ninguno de los que más aprecio... Tú otra vez actuando, como siempre. Maldita distancia, creo no haberte hecho nada nunca, y aun así me castigas sin remedio...

...Porque esta pequeña distancia, se me hace un mundo...


martes, 9 de febrero de 2010

Una playa que solo nosotros sabemos que existe...

La noche, las estrellas, tú y yo admirándolas a ellas. Tumbados en la arena de una playa que sólo nosotros sabremos que existe, abrazados, susurrándonos un "Te quiero" el uno al otro sin dejar de mirarnos a los ojos. Cuando quieras entraremos a la casa, justo ahí delante, en la playa...
A la mañana siguiente, yo despertaré antes que tú, y me quedaré sentada a tu lado, mirándote, acariciando tu cara y pensando en nuestra vida. Tú despertarás y me verás ahí sentada, simplemente a tu lado. Me besarás y empezarás el día sólo diciéndome Te quiero.
Esa será la única razón para querer para el tiempo y el mundo...

Besos.

martes, 2 de febrero de 2010

I miss you

Odio pensar que algún día, quizás no muy tarde o puede que dentro de muchos años, desaparecerás. No es que te vayas del mapa, total, en el mapa siempre estuviste lejos; es que desaparecerás de mi vida tan rápido como un día entraste.
Y porque sé esto siempre me prometo hablar y hablar, contar y contar, decir y decir; para que cuando llegue ese momento me pueda despedir de ti con cariño, con el mismo que siempre nos hemos tenido. Pero casualmente las únicas promesas que nunca soy capaz de cumplir son las que me hago a mí misma.
Quizás fueses el segundo vacío más grande que me quedase y hace tiempo que me juré dejar de coleccionar agujeros en el corazón.
Así que, últimamente que pienso mucho en ti, he intentado llegar a alguna conclusión y únicamente me vino a la cabeza la letra de esa canción que dice: “si te vas ya no habrá nada que me impida ir a por ti…"
Y si no consigo recuperarte, entonces, sólo entonces, te echaré de menos.

... Because the time passes and you aren't here...

sábado, 30 de enero de 2010

Quiero soñar contigo

Hoy tengo ganas de soñar. Pero no de soñar lo que sea, lo que venga... No. Quiero soñarte a ti. Quiero soñar que te tengo cerca, que siento tus caricias y tus besos y que cada una de tus sonrisas están dedicadas a mi.
Me he propuesto soñar, y ya que estoy... ¿Por qué no a lo loco? ¿Por qué no soñar que me besas, que te tengo o que me hablas? Voy a soñar que despierto, y que lo primero que veo eres tú, dormido e inocente, y que siento unas ganas terribles de despertarte a besos pero me contengo, quiero que duermas... Quiero que tu también sueñes. Quiero que sueñes conmigo, con nuestra vida, nuestro presente y nuestro futuro, porque como te suelo decir, el pasado no importa... Soñaré que me sueñas, y mientras, acariciaré tu cara y tu pelo, que tanto me gustan. Cuando despiertes te estaré mirando, me besarás y me dirás que me quieres.
Por soñar... Que no quede.

miércoles, 20 de enero de 2010

Deshojando margaritas

Esperándote, me dispongo a escribirte, como cada vez que me siento abandonada. Tus promesas ya sirven de poco, y tus constantes cabreos prefiero ignorarlos; sé que tu orgullo te impide rectificar y ponerte, aunque sea un poco, en mi lugar.
Cada día siento lo mismo, un aboandono confiado, pues sabes que aún así te estaré esperando, y pensándolo bien... no sé quien tiene más culpa de los dos, ¿tú por desolarme o yo por consentirte? Más bien lo último. Por mucho que lo piense voy a seguir amándote de esta manera tan loca y ciega, con este corazón que tanto valora lo que me das, por eso la balanza de tus mentiras se equilibra cada vez que me dedicas un segundo de tu tiempo.
No sé si estarás pensando en mi o aprovechando el rato como me has dicho antes de irte, cabreado y orgulloso, a la diversión. Sólo te escribo para decirte que te espero, deshojando margaritas y pensando en tí, a pesar del daño que me haces.

viernes, 15 de enero de 2010

Hoy he soñado contigo

Hoy, por fin, te he soñado. Me costó coger el sueño, pero cuando lo logré...
... Ahí estabas tú, acercándote a mi, con tus ojos brillando como dos soles. Me acerqué a tí, te abracé y creí estar en las nubles. Por fin pude besarte, sentir tus labios junto a los mios, entregándose todo el amor que dos personas puedan ofrecerse, y volví a abrazarte. ¿De verdad eras tú? No podía creerlo.
Pasé contigo dos días inolvidables, hablando, riendo, queriéndonos como siempre habíamos soñado, e incluso pude dormir junto a tí, sobre tu pecho, escuchando tu corazón, algo que siempre había deseado hacer y que guardaba como una fantasía más, sabiendo que nunca iba a poder cumplirse.
Al despertar, me sentí llena de tí, de energía, deseando volver a abrazarte y al ir a besarte... caí en la cuenta de que todo había sido un sueño, otro sueño más, otra fantasía como la que estoy viviendo, en la que sólo eres un reflejo de lo que quiero, algo inalcanzable, como siempre...

lunes, 11 de enero de 2010

Sólo ese centímetro

Moriré aquí, cada centímetro de mí perecerá. Cada centímetro, salvo uno. Un centímetro, algo pequeño y frágil. Y lo único que merece la pena conservar en el mundo. Nunca debemos perderlo o entregarlo. Nunca debemos dejar que nos lo arrebaten. Espero, seas quién seas, que escapes de este lugar. Espero que el mundo cambie yqu que las cosas mejores. Pero lo que espero por encima de todo es que entiendas lo que quiero decir cuando te digo que aunque no te conozca y aunque puede que nunca llegue a verte, a reírme contigo, a llorar contigo o a besarte... te quiero, con todo mi corazón. Te quiero.
La vida no se mide por las veces que respiras, sino por los momentos que te dejan sin aliento.

lunes, 4 de enero de 2010

Mientras tanto ¿te seguiré esperando?

Y en la barra de este bar veo las horas pasar, imaginando mi vida de otra manera, imaginando que tu estás aqui. Aún me pregutno si llegaste a sentir algo por mi enel momento en que me viste venir. Tus palabras quedaron en vano junto a las mías, al menos algo podemos compartir. Te escribo al igual que desde que te conocí, aunque ya no sé si tu lo lees, ni si alguna vez llegaste a leerlo, como ves no me he rendido y creo que nunca me llegaré a rendir, aunque quizás me casne de esperarte. La gente me aconseja, me ayuda y me escucha. Hay veces que me paro a pensar y me doy cuente de que tu nunca has formado parte de ese grupo, pues ni siquiera me has escuchado. Quizás ahí esté el problema, mi error, te creo cuando me dices qeu vas a cambiar y sé que eso no es cierto.
No quiero decirte adios definitivamente pero de ti depende si lo diga o no, y el tiempo que tarde en decirlo.